Estabas sola, pero tranquila, cuando te dijo "qué linda estás" y fue una ráfaga de la vida,
fue una ventana en la oscuridad y susurrado como en los cuentos aprovechó tu debilidad, llovió la lluvia en los cauces secos y
puso un beso en tu soledad. Como una flor jamás presentida
se hizo el guardián de tu intimidad, en los balcones ropa tendida y afuera el ruido de la ciudad...